Se analiza la estrategia de "victimización" utilizada por el islamismo como un arma para construir narrativas y generar apoyo. Se identifica un "hilo conductor" en ciertas acciones y declaraciones que buscan plasmar esta victimización, especialmente en contextos de conflicto como el de Medio Oriente.
Se sugiere que esta táctica se aprovecha de la percepción internacional y de la propia vulnerabilidad de ciertos países o grupos para impulsar agendas específicas, a menudo aprovechando eventos mediáticos o deportivos para amplificar su mensaje.