El ministro de Exteriores iraní, Arachi, reiteró la doctrina de defensa de Irán: "ojo por ojo". Advirtió que cualquier agresión, incluyendo contra la infraestructura, provocará una respuesta contundente y decisiva, y que quienes apoyen a los agresores serán objetivos legítimos.
Esta declaración contrasta con las afirmaciones de Marco Rubio, secretario de Estado de EE.UU., quien sostiene que los iraníes suplican diariamente un acuerdo. La situación se mantiene tensa, sin una resolución clara a la vista.