La Guardia Revolucionaria de Irán aseguró haber impedido el paso de tres petroleros por el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio mundial de petróleo y gas. Según el régimen iraní, las embarcaciones intentaban transitar por esta ruta que considera bajo su control.
Dos de los buques habrían retrocedido, mientras que un tercer petrolero sufrió una explosión e incendio. Este anuncio profundiza la tensión entre Teherán y Washington por el control de la vía marítima, y Irán advirtió que cualquier barco que navegue sin coordinación sufrirá la misma suerte.