Se analiza la supuesta campaña anti-argentina que se estaría orquestando a través de redes sociales y medios de comunicación, con posible financiación de cuentas rusas y vinculaciones con la izquierda del Partido Demócrata estadounidense.
Se sugiere que esta narrativa global busca atacar a figuras como Javier Milei y Trump, y que el kirchnerismo estaría involucrado a través de las redes sociales.
Pedro Rosenblatt es mencionado como alguien que ha cuestionado esta campaña, señalando la importancia de no generalizar y de no atribuir a todo un país las acciones o políticas de su presidente.