Fuertes lluvias provocadas por el monzón en Assam, India, han causado inundaciones devastadoras, dejando al menos 41 muertos y afectando a más de 700.000 personas en 25 distritos. Equipos de rescate buscan desaparecidos y el gobierno regional ha habilitado centros de evacuación y distribuido ayuda humanitaria.
El ejército y la fuerza aérea participan en las tareas de asistencia, realizando lanzamientos aéreos de suministros a comunidades aisladas. Las autoridades califican la magnitud del desastre como sin precedentes, atribuyéndolo a lluvias excepcionales que provocaron el desborde de ríos.