Un conductor fue inhabilitado para manejar hasta el año 2099, es decir, de por vida, tras detectarse que su carnet de conducir era trucho y la documentación del vehículo no correspondía al mismo.
El vehículo fue secuestrado y el conductor se encuentra a la espera de que se le realice el test de alcoholemia, para lo cual la policía necesita una autorización especial, similar a la que se requiere para los exámenes de drogas.
A pesar de la situación, el conductor no fue bajado del vehículo, y el operativo policial se mantiene en la zona, sin interrumpir el tránsito del Metrobús.