La inflación y el aumento de los precios de la gasolina en Estados Unidos están generando un fuerte descontento popular, con culpas dirigidas hacia Donald Trump. El incremento del precio del galón de gasolina a 7 dólares en ciudades como Nueva York y Los Ángeles está afectando el bolsillo de los ciudadanos.
Este malestar podría tener un impacto significativo en las próximas elecciones de medio término, donde la percepción de la gestión económica de Trump será un factor clave.