El historiador Ezequiel Adamovsky analiza la percepción del racismo en Argentina, diferenciando entre la afirmación de que el país es racista y la de que es "el más racista del mundo". Si bien reconoce que Argentina, como otros países de América Latina, tiene una historia marcada por el racismo, cuestiona la idea de que sea particularmente más racista que otras naciones, especialmente en comparación con Estados Unidos.
Adamovsky señala que factores coyunturales, como el apoyo del gobierno de Milei a Israel en el contexto del conflicto en Medio Oriente, pueden influir en la percepción internacional. Sin embargo, enfatiza que la intensidad del racismo en países como Estados Unidos, con su historia de violencia racial y segregación, no es comparable con la situación en Argentina.