Un brutal golpe comando tuvo lugar en la administración de un consorcio, donde delincuentes ataron y amordazaron a un empleado para robar una suma cercana a los 4 millones de pesos. Las cámaras de seguridad registraron el accionar de los asaltantes.
Los delincuentes, descritos como hombres adultos con experiencia, ingresaron al edificio de 10 pisos y se dirigieron directamente a la oficina. El empleado, que no opuso resistencia, fue maniatado mientras los asaltantes revisaban el lugar. Se llevaron 3 millones y medio de pesos en efectivo y una computadora.
Se destaca la inusual tranquilidad y pasividad de los delincuentes, quienes no mostraron armas y sus amenazas fueron consideradas livianas. La sustracción de la computadora también generó dudas sobre su posible propósito, especulándose si buscaban eliminar pruebas de las cámaras de seguridad.
Las imágenes muestran a los delincuentes con el rostro parcialmente descubierto, a pesar de que uno de ellos usaba gorra y el otro guantes. La investigación policial busca identificar a los responsables de este audaz robo.