Un grupo de reclusos se fugó de una cárcel de máxima seguridad en Colombia, generando gran repercusión y cuestionamientos sobre la idoneidad del personal penitenciario.
El incidente desencadenó una operación policial tras la difusión de imágenes. Según los informes, los reclusos aprovecharon el desorden provocado por un motín para trepar al techo del edificio y escapar, alegando medidas de vigilancia inhumanitarias.