En el contexto de la guerra entre Rusia y Ucrania, se destaca la colaboración de Francia en la entrega de armamento avanzado. Se menciona la materialización de la palabra "DASOL" con la próxima llegada de 16 aviones Rafale de última generación, fabricados en Toulouse, Francia.
Esta entrega se enmarca en una coalición de voluntarios y representa un impulso significativo para Ucrania en su esfuerzo por recuperar terreno y dominar el cielo, algo que se considera crucial desde el inicio del conflicto. La postura inicialmente ambigua de Macron parece haber evolucionado hacia un compromiso más concreto.
Se detalla que Francia entregará aviones en 2027 y 2028, formando un escuadrón completo de 16 aeronaves de última generación para ayudar a Ucrania a expulsar a las fuerzas rusas.