Se profundiza la investigación sobre la vida del "polaco", sospechoso del femicidio de Luciana, revelando detalles de sus viajes y su aparente estilo de vida nómada. Se menciona su paso por Brasil, México y Perú, y su presencia en barrios de bajos recursos en Córdoba.
Las inconsistencias en su relato sobre su situación laboral como "jornalero" y sus supuestos gustos caros, como viajes a Europa, generan dudas sobre el origen de su financiamiento. Se especula con la posibilidad de que estuviera involucrado en actividades ilícitas para sostener su estilo de vida.
Luciano, hermano de la víctima, expresa sus sospechas sobre la procedencia del dinero del "polaco" y la posibilidad de que su hermana haya descubierto alguna trama oculta relacionada con narcotráfico o trata de personas, dada la reputación de algunas nacionalidades en este tipo de delitos.