Facundo Medina fue recibido en su barrio, Villa Caraza, donde compartió un momento con la gente y los niños. Se destaca la humildad de los jugadores de la selección y su conexión con sus orígenes.
A diferencia de otros futbolistas, Medina y otros jugadores de la selección muestran cercanía con su gente, visitando a sus familias y jugando con los chicos del barrio. Esta actitud refuerza su imagen de "eternos" y cercanos al pueblo argentino.
Se resalta la historia de Facundo Medina, quien llegó a ser jugador de la selección a pesar de haber sido cartonero, sirviendo como un ejemplo de superación para los jóvenes de barrios humildes.