El exsenador paraguayo Cuéder enfrenta una situación judicial más compleja al serle dictada prisión domiciliaria en una nueva causa por lavado de activos. Ya contaba con una condena previa de dos años en suspenso y ahora se le acusa de ingresar dinero de origen ilícito para blanquearlo mediante la compra de propiedades.
La justicia paraguaya investiga la posible justificación y legalización de fondos, mientras Cuéder ya se encuentra detenido hace un año y medio. Además, existe un pedido de extradición desde Argentina por enriquecimiento ilícito, aunque la justicia guaraní prioriza resolver sus cuentas pendientes en Paraguay.