Un estudio del MIT analizó 126 mil mensajes compartidos por 3 millones de personas en Twitter durante 11 años, revelando que las historias falsas se difunden más rápido, más lejos y con mayor profundidad que las verdaderas.
Según el estudio, la verdad tarda seis veces más en alcanzar la misma audiencia que las falsedades, y estas últimas tienen un 70% más de probabilidad de ser retuiteadas. Se critica la falta de regulación en Argentina sobre la difusión de información falsa en redes sociales, que a menudo se ampara en la libertad de expresión.