En España se debate un proyecto de ley antitabaco que busca ampliar las zonas libres de humo, incluyendo playas y piscinas públicas, con multas de hasta 1.800 euros.
La propuesta también contempla la prohibición de fumar en las terrazas de bares y restaurantes, generando preocupación en el sector gastronómico por una posible pérdida de clientela.
Se menciona la dificultad de aplicación en zonas turísticas y la existencia de alternativas como las bolsitas de nicotina, que no generan humo pero contienen la sustancia adictiva, como un "truco" de las tabacaleras.