Una entrevistada comenta que, si bien puede comprar alimentos básicos como pan y leche, salir a comer se ha vuelto un lujo inalcanzable.
Señala que la calidad de la ropa también se ha visto afectada, optando por prendas de menor costo.
La entrevistada considera que el precio de los alimentos, si bien es elevado, es relativamente accesible en comparación con otros gastos, pero la mayoría de la gente no puede afrontarlo.