Se analiza cómo las redes sociales se utilizan para difundir mentiras que terminan siendo incorporadas por la gente, a veces de forma parcial, incluso por personas con instrucción que, a pesar de saber que es falso, pueden llegar a creerlo.
Se relaciona esto con el ámbito deportivo, mencionando que en el último mundial, a pesar de las estadísticas que indican un alto rendimiento de algunos jugadores, el equipo no pareció estar a la altura en la final. Esto crea un terreno fértil para creer cualquier tipo de especulación.