Se aborda la profunda culpa que sienten las madres al priorizarse y dedicar tiempo a su tratamiento de pérdida de peso, sintiendo que "faltan" a sus hijos. Se les anima a comprender que este proceso es vital para su salud y futuro, lo que a la vez les permitirá estar mejor para sus hijos. La elección de cuidarse a sí mismas es fundamental.
Se les recuerda que pensar en ellas mismas no es egoísmo, sino una necesidad para poder estar bien con los demás. A pesar de la tristeza o preocupación que pueda generar la ausencia temporal, deben visualizar el resultado final: estar mejor y tener una vida más larga y saludable para disfrutar con sus hijos. La clave está en no tener miedo de elegirse a sí mismas.