Estados Unidos investiga si Rusia ha brindado apoyo a Irán para ubicar bases estadounidenses, intereses de la CIA y la embajada en el Golfo. Analistas internacionales señalan que la carencia de tecnología satelital avanzada por parte de Irán refuerza la hipótesis de un respaldo logístico externo ruso.
Se sospecha que Rusia habría suministrado sistemas anti-inhibición para los drones utilizados en ataques, aunque el Kremlin lo ha negado sistemáticamente. A pesar del supuesto soporte técnico, el arsenal propio de Irán sigue siendo el motor principal de su ofensiva. El trasfondo de esta controversia coincide con reuniones de alto nivel diplomático, como el encuentro en Manila entre el secretario de Estado Marco Rubio y el canciller ruso Sergei Lavrov.