La tensión entre Estados Unidos e Irán escala tras las amenazas de Donald Trump de destruir infraestructura iraní por cada ataque en el estrecho de Hormuz. Irán respondió advirtiendo que atacará recursos energéticos regionales y bloqueará la exportación de crudo, lo que ha disparado el precio del petróleo en los mercados internacionales.
El Reino Unido ha retirado temporalmente a su personal diplomático de Teherán debido a la situación de seguridad, aunque la embajada continuará operando de forma remota. Irán, por su parte, declaró que cualquier agresión contra su infraestructura provocará una respuesta contundente, considerando objetivos legítimos a quienes apoyen dichos ataques.
El CENTCOM de EE.UU. ha anunciado operaciones en Oriente Medio, redirigiendo buques comerciales y neutralizando otros, como parte de una estrategia para presionar a Teherán y forzar negociaciones. La escalada amenaza el suministro global de petróleo y agrava la inflación mundial.