Se abordó la diferencia entre la lavanda ornamental y las variedades cultivadas para producción, explicando por qué algunas florecen una vez al año y otras múltiples veces. Se destacó que la lavanda cultivada posee componentes que la ornamental no tiene.
Aunque el destilador no estaba en funcionamiento por no ser época de floración, se mostró la sala de destilado y se mencionó la realización de catas ciegas de aromas. La experiencia sensorial se completa con una propuesta gastronómica que incluye bebidas y degustaciones con lavanda.
Se remarcó la importancia de las aromáticas en la vida cotidiana, presentes en productos de laboratorio, platos gastronómicos y en el día a día. Se enfatizó el aprendizaje sobre cómo el sistema productivo cambia según las distintas variedades de lavanda.