La búsqueda de Carlos se centra en la Plaza Constitución, donde una persona afirma haberlo visto. Se intenta contactar a la policía para que intervenga, pero la comunicación es difícil y la respuesta lenta. La familia pide desesperadamente que alguien le saque una foto para confirmar su presencia y poder actuar.
Se menciona que Carlos está enojado y no quiere que lo ayuden, solo desea volver a casa. La familia se desespera ante la falta de colaboración y la lentitud de las autoridades. Se ruega a la gente que esté en la zona que, si lo ven, intenten retenerlo y le digan que su hija Rocío o su esposa Kitty lo van a buscar.