Se cuestiona la "guerra contra los lácteos" que parece estar en boga, defendiendo la importancia de estos alimentos en la nutrición desde la infancia hasta la adolescencia. Se critica la proliferación de leches alternativas sin considerar los beneficios nutricionales de los lácteos tradicionales.
Se argumenta que los lácteos son un alimento fundamental para el ser humano y que descartarlos sin motivo puede ser perjudicial. Se menciona la intolerancia a la lactosa como una condición específica, pero se resalta que existen opciones como la leche sin lactosa para quienes la necesitan.