El debate se centra en la posible defensa de Chiqui Tapia, presidente de la AFA, ante las críticas y posibles investigaciones judiciales.
Se menciona que Riquelme lanzó un mensaje de resistencia a otros presidentes de clubes para que defiendan el fútbol argentino, no solo a Tapia. Se compara esta estrategia con la de Cristina Kirchner y La Cámpora.
Pablo Ladaga es mencionado como alguien que llama a la defensa de Tapia, aunque se aclara que el foco debería estar en el fútbol argentino en sí mismo.