Se analizó cómo la economía argentina, previo al gobierno de Milei, estaba sostenida por el Estado y regulaciones que creaban mercados artificiales, como el de la ropa.
Se planteó la disyuntiva entre proteger el empleo local en rubros como la confección de ropa o electrodomésticos, o beneficiar a los consumidores con precios más bajos. Se destacó que en Tierra del Fuego se ensamblaban electrodomésticos, sin agregar valor real al proceso productivo, y que esto generaba empleo pero beneficiaba a pocos empresarios.