Se critica la postura de figuras como Javier Bardem y Rosalía, a quienes se acusa de hipocresía y de adherirse a la ideología del "guoquismo" o "izquierda internacionalista". Se sugiere que su crítica hacia Argentina, especialmente en el contexto del Mundial, carece de fundamento y se basa en una visión distorsionada o colonizada por discursos políticos específicos.
Se menciona que tanto Bardem como Rosalía han tenido que "retroceder" en sus posturas o declaraciones, calificadas como "mocos" o errores, ante la controversia generada. Se hace referencia a Oscar Martínez, quien también habría experimentado situaciones similares.
La argumentación apunta a que estas figuras públicas, influenciadas por una agenda ideológica, atacan a Argentina y a figuras como Javier Milei, a pesar de que el país representa un modelo de mestizaje cultural que contrasta con las posturas que ellos defienden.