Se agrava la crisis del GNC en La Plata y Ensenada con el regreso de las restricciones y filas interminables en las estaciones de servicio. De las 45 expendedoras habilitadas, solo 11 permanecen operativas, y se prevé una reducción aún mayor.
Las estaciones que superan un volumen de ventas autorizado deben cerrar, limitando el acceso al combustible. Esto afecta especialmente a trabajadores que dependen del GNC para sus vehículos, como taxis y autos de aplicación, impactando directamente en su presupuesto diario.
Se reduce la cantidad de metros cúbicos a cargar por vehículo, pasando de 4000 a un límite de 1000 o 2000 metros cúbicos, lo que dificulta aún más la operativa.