El asesinato del ingeniero argentino Facundo Rico en Madrid sigue rodeado de misterio, con la principal hipótesis centrada en un posible triángulo amoroso y la ruptura de un pacto entre las partes.
Se exploran escenarios de infidelidad, relaciones abiertas o vínculos consensuados que habrían terminado de forma violenta. La víctima abrió la puerta a su agresor, Alberto Juan, quien luego se suicidó. La causa penal está cerrada, pero la mujer involucrada podría arrojar luz sobre los hechos.
La autopsia psicológica se presenta como herramienta clave para reconstruir la vida de las víctimas y entender las dinámicas que llevaron al crimen. La brutalidad del ataque, con múltiples puñaladas, sugiere una fuerte carga emocional y posible conocimiento previo entre victimario y víctima.