Se evoca una época pasada donde acceder a un crédito hipotecario era más simple, bastando un recibo de sueldo y un garante.
Se contrasta con la actualidad, donde incluso para quienes trabajaron en entidades bancarias, obtener un crédito es difícil. Se menciona la situación de los jubilados, la falta de acceso a créditos por no tener aportes suficientes y la imposibilidad de acceder a jubilaciones sin los 30 años de aportes requeridos, a menos que se opte por la PUAM.