Las comunidades de pueblos originarios en La Pampa se están reorganizando tras el genocidio y la diseminación de familias, buscando fortalecer su cultura y derechos.
Estas comunidades se conforman tanto por linaje familiar como por ubicación geográfica, y su reorganización se ha visto impulsada por la legislación que reconoce los derechos de los pueblos indígenas.
Se destaca la importancia de estas uniones para preservar y transmitir sus tradiciones, como el juego de la chueca y las celebraciones ancestrales.