Se advierte sobre las prácticas abusivas de estudios jurídicos y cobradores que acosan a personas endeudadas. Estos individuos recurren a llamadas constantes, notificaciones a vecinos e incluso amenazas para presionar el pago, llegando a situaciones de hostigamiento que pueden derivar en causas penales.
Se destaca la importancia de informarse sobre quién reclama la deuda y si esta está debidamente consolidada. En casos de deudas en mora, es crucial verificar los montos y no realizar pagos sin una clara discriminación de lo adeudado, ya que los esfuerzos pueden ser en vano si no reducen el capital. Se menciona que los trabajadores de aplicación, por ejemplo, enfrentan tasas de hasta el 700% anual por deudas con las propias aplicaciones, generando una espiral de endeudamiento difícil de romper.