Se introduce la perspectiva de Erika Edwards, especialista en identidades raciales, quien pregunta por qué Argentina no tiene jugadores negros en el mundial, sugiriendo que se trata de clasismo más que de racismo por color de piel. Se vincula esto con el alineamiento geopolítico del presidente Milei con Estados Unidos e Israel.
Se argumenta que las críticas a Argentina, especialmente las provenientes de medios como el Washington Post y por parte de figuras con inclinaciones políticas de izquierda, buscan desacreditar al país y a su gobierno.