Científicos argentinos desarrollaron una innovadora tecnología para entrenar abejas, utilizando fragancias sintéticas que imitan el aroma de las flores, para que se orienten hacia cultivos específicos.
Esta técnica mejora la eficiencia de la polinización, pudiendo incrementar los rendimientos agrícolas entre un 20% y un 90%. Aprovecha la memoria olfativa de las abejas, exponiéndolas al aroma del cultivo objetivo antes de su vuelo.
El sistema, resultado de más de 30 años de investigación de la UBA y el CONICET, no implica modificaciones genéticas y ya ha sido patentado en Argentina, Estados Unidos y China.
Se estima que las abejas participan en la polinización de un tercio de la producción agrícola mundial, por lo que mejorar su eficiencia es crucial para la seguridad alimentaria.