Continúa la investigación sobre la desaparición de Edgardo Luciano Prieto, con un foco particular en las contradicciones de su jefe, Luis, y la misteriosa aparición del celular de Edgardo en Misiones, lugar donde reside el hijo de Luis, Michael.
La familia de Edgardo expresa su desconfianza hacia Luis, quien ha cambiado su versión de los hechos en varias ocasiones. Se cuestiona por qué Michael se habría asustado y viajado a Misiones si se trató de un simple accidente.
Se plantea la hipótesis de que Luis podría haber tenido intenciones de atentar contra la vida de Edgardo, y se subraya la importancia de investigar a Michael, dado que el celular de Edgardo impactó en Misiones. La falta de claridad y las inconsistencias generan un clima de incertidumbre.