Los datos oficiales recientes revelan una continua destrucción de empleo formal en Argentina, con una caída de 38.532 puestos de trabajo en el último año, a pesar de un aumento en la oferta laboral.
La industria manufacturera, la construcción y el comercio son los sectores más afectados por esta tendencia negativa.
Sorprendentemente, los sectores considerados ganadores del modelo económico actual, como la agroindustria, la minería, el petróleo y la intermediación financiera, no están generando nuevos puestos de trabajo, según indican los mismos datos oficiales.
El plan económico del gobierno de Javier Milei parece configurado de tal manera que los años más duros de afrontar son los que se están viviendo actualmente, lo que genera preocupación sobre la recuperación del empleo y la economía en general.