A pesar de la custodia policial en la casa de campo de Wanda Nara en Milán, una banda profesional logró ingresar y cometer el robo.
Los expertos señalan que la tranquilidad de la zona, con bajos índices de delincuencia, pudo haber facilitado la operación al generar una falsa sensación de seguridad.
Se está investigando a los caseros de la propiedad, no como sospechosos, sino por ser quienes tienen conocimiento de los movimientos y rutinas del lugar.