Se denuncia el constante aumento en los servicios de telecomunicaciones, como internet, telefonía celular y cable, que han subido un 30% en lo que va del año, superando la inflación general. A pesar de las gestiones para obtener descuentos, los precios vuelven a aumentar mes a mes, generando descontento entre los usuarios.
Se compara esta situación con la de las prepagas y otros servicios desregulados, que también experimentan incrementos por encima de la inflación. Se cuestiona el margen de ganancia de las empresas de telecomunicaciones y la falta de control sobre estos aumentos, que impactan directamente en el bolsillo de los consumidores.