Se detalla que el desempleo en la era Milei no ha experimentado un salto significativo, manteniéndose en torno al 7,8%. Sin embargo, se observa un aumento en la subocupación y en el trabajo informal.
El crecimiento del monotributismo y la creación de empleo concentrada en el sector informal son aspectos destacados, sugiriendo que la problemática principal podría ser la calidad del ingreso más que la falta de empleo en sí.