En Argentina, el desarrollo de código se está beneficiando de la inteligencia artificial, permitiendo crear software más rápido y con mayor calidad. La velocidad de generación de código se ha incrementado notablemente, aunque ahora el cuello de botella se encuentra en los procesos de control y testeo de los productos.
Este avance refleja las nuevas capacidades que la IA aporta al desarrollo de software, optimizando tiempos y recursos en la creación de aplicaciones y sistemas digitales.