Se explora la cuestión de la confianza y cómo las experiencias de engaño pueden ser oportunidades de aprendizaje. La clave está en analizar qué permitió el engaño y qué se podría hacer de manera diferente en el futuro, a lo que se denomina "correcciones al pasado".
Esta capacidad de ensayar mentalmente situaciones futuras se presenta como una forma de aprender y mejorar la toma de decisiones, permitiendo desarrollar una "confianza inteligente" para discernir en quién confiar.