Andrés Nara, padre de Wanda, describió la desesperación de sus hijas tras el robo en la casa de campo en Milán, donde sustrajeron documentación importante.
Nara relató que las nenas están pidiendo a su padre que resuelva la situación para poder retomar sus actividades, pero él se niega rotundamente a firmar cualquier permiso.
Se menciona una demanda judicial presentada en Italia para resolver el tema, con una posible multa si Mauro Icardi persiste en su negativa. La situación se agrava por la necesidad de los pasaportes para los viajes de las niñas.