Un informe de la Fundación Tejido Urbano revela que más de un millón de personas en la Ciudad de Buenos Aires tienen el alquiler como su condición de vida permanente, y no como una etapa de transición.
Se observa una disminución significativa en el acceso a la propiedad para los jóvenes. En 2005, casi 6 de cada 10 jóvenes de 25 a 29 años eran propietarios, mientras que hoy ese porcentaje se reduce a 4 de cada 10. Esto implica una pérdida de 2 de cada 10 propietarios en 20 años, afectando especialmente a aquellos que no pueden independizarse o acceder a una vivienda propia.
La situación se agrava al considerar que en 2005, más de la mitad de los jóvenes accedían a la vivienda propia, mientras que en 2025 solo un cuarto lo logra. Esto genera preocupación sobre la capacidad de las nuevas generaciones para acceder a la casa propia sin depender de herencias o de créditos hipotecarios, los cuales han tenido ventanas de oportunidad limitadas.