Se discuten las agresiones físicas ocurridas en el ámbito del fútbol, mencionando casos como el del Ratón Ayala, Paredes y Donnarumma.
Se cuestiona la reacción del público y los medios ante estos hechos, comparándolos con incidentes pasados y señalando que "nadie le pega a un rival dentro de la cancha".
Se hace hincapié en que estos actos son reprochables y que no deberían ocurrir, especialmente cuando involucran a figuras como Messi.