Un accidente en la autopista General Paz, a la altura de Liniers, generó demoras y la espera de los test de alcoholemia para uno de los conductores involucrados.
Un afiorino, en el que viajaban tres personas de nacionalidad boliviana, embistió por detrás a un camión que transportaba panificados. Los ocupantes del camión alertaron a la policía sobre el estado del conductor del afiorino.
A pesar de la llegada de la grúa y del SAME, el operativo se vio demorado por la falta de equipamiento policial para realizar el test de alcoholemia, lo que obligó a esperar al personal de tránsito.
La situación generó cuestionamientos sobre la demora en la llegada de los equipos y la falta de personal capacitado para realizar estos procedimientos de forma más ágil, especialmente considerando que los accidentes de este tipo suelen ocurrir en horarios nocturnos.