Se aborda la acusación de racismo hacia los argentinos y la selección, a partir de la opinión de un turista chileno y otros extranjeros que residen en el país.
Los entrevistados coinciden en que el argentino peca de soberbio y tiene modismos que pueden ser malinterpretados, pero niegan que sea racista, atribuyendo estas acusaciones a una "campaña anti-Argentina".
Se resalta que la cultura argentina es de "mezclas" y que la integración de la "traza negra" es parte de su identidad, desestimando la idea de que el país sea racista.