Se relató la historia de Susana Vélez, quien confesó haber estado enamorada platónicamente de un hombre llamado Miguel. A pesar de tener la oportunidad de concretar la relación, Vélez decidió no hacerlo.
La razón principal fue que Miguel vivía en otro país y viajaba constantemente, lo que hacía imposible el desarrollo de una relación estable. Por lo tanto, Vélez prefirió mantenerlo como un amor platónico para evitar el sufrimiento y la frustración.