Se debate el financiamiento de los subsidios a los servicios y las posibles soluciones ante el aumento de tarifas que afecta a los ciudadanos.
Se plantean tres opciones: que el Estado continúe subsidiando, que los empresarios reduzcan sus ganancias o que el costo se traslade a los consumidores. El gobierno actual opta por la última opción, generando malestar.
Se cuestiona la privatización de empresas de servicios y se advierte sobre posibles consecuencias negativas, como las ocurridas en los años 90 y 2001.