Se informa sobre la subasta de una carta escrita por un pasajero del Titanic, Henry Hodges, días antes del trágico naufragio en 1912.
La carta, enviada a su amigo Héctor, describe la vida a bordo del transatlántico y fue despachada antes del hundimiento, lo que la convierte en una reliquia histórica.
El documento, escrito en papel membretado, se vendió por 47.000 dólares, destacando su valor por ser de puño y letra de alguien que falleció en la tragedia.
Se resalta la importancia de la carta al provenir de un pasajero de segunda clase, ya que se conoce más sobre las experiencias de primera y tercera clase.