Lionel Scaloni fue recibido en su pueblo natal, Pujato, Santa Fe, donde compartió momentos con vecinos y seguidores tras la final del Mundial.
Scaloni se mostró amable, firmando camisetas y sacándose fotos, demostrando su cercanía con la gente. En declaraciones a la prensa, desestimó las teorías conspirativas sobre la final, afirmando que España ganó porque fue mejor y que seguirán "dando batalla".
Sus palabras abren expectativas sobre su continuidad al frente de la selección argentina después de diciembre, un tema que genera interés y especulación.